Hay una frase que vuelve cada vez que el futbol se vuelve demasiado grande: las cosas mas importantes de las cosas menos importantes. Me gusta porque tiene una contradiccion honesta. Nos recuerda que el futbol no deberia estar por encima de la vida, pero tambien acepta algo que cualquiera que haya visto una ciudad cambiar por un partido entiende: hay dias en que una pelota ordena conversaciones, calles, negocios, miedos, orgullo y memoria.